FRANCISCO PEÑA: Una vida entre el béisbol, la fama y la familia.

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Esta pareja con 12 años de casada y tres hermosos hijos frutos del amor, dice que la familia es lo más importante de sus vidas

Quizá son muchas las chicas que han anhelado casarse o tener como pareja un jugador de béisbol o baloncesto, por ser personas influyentes y famosas.

Pero un matrimonio con una estrella de estos deportes, como todo en la vida, tiene ventajas y desventajas, como nos cuenta Jessica Comprés, esposa del jugador de Las Águilas Cibaeñas y de Las Grandes Ligas Francisco Peña.

“Ser la esposa de un pelotero es convertirte en una estratega, hasta el punto de coordinar la fecha en la que vas a concebir a tus hijos para que coincida al momento del nacimiento con la fecha en que tu pareja esté en República Dominicana”.

Y es que es una vorágine de sentimientos, dice, porque por un lado está la emoción de que van a descubrir juntos nuevos horizontes, pero depende de ti sacarle provecho, conocer y vivir al máximo, y por otro lado choca de frente con el sentimiento de dejar tu país y tu hogar, esto porque una mitad del año viven aquí, y la otra en el exterior.

La historia de esta pareja
Comenzó en Santiago, cuando un día fueron a visitar a un amigo en común que estaba interno con dengue. Después de esa coincidencia, Francisco quedó flechado y comenzó a enamorarla.

Cuenta la curiosa anécdota que después de un tiempo tratándose, ella no le había dado respuesta de aceptar ser su novia, entonces él la llamó y le dijo: si es un sí me das un beso en la boca, pero si es un no, me das un beso en el cachete. (Se ríe al recodar)…
“Él siempre ha sido muy ocurrente y espontáneo, pero sobre todas las cosas respetuoso”, expresa.

Y no hay que pensar mucho para saber dónde Jessica le dio el beso, porque después de eso duraron un año y siete meses de novios, para luego proceder a contraer matrimonio.

Enfatiza que es real que dentro de las desventajas está el hecho de perderse momentos especiales, como por ejemplo el que los niños no puedan celebrar su cumpleaños con sus primos, como pasó con su primogénito.

También el Día del Padre, de las Madres. Sin embargo no es algo que le afecte porque “no debemos enfocarnos en que hay días especiales, sino hacer todos los días especiales”.

El estar con un famoso implica que la simpatía y atención de los fanáticos es algo inevitable, porque al final de cuentas se deben al público. ¿Pero qué piensa Jessica sobre eso?
¿Celosa? “Yo diría que precavida. Confío plenamente en mi esposo, pero protejo lo que Dios nos ha regalado (mi familia) y considero que lo hago ¡sabiamente!

En cuanto a la relación con las demás esposas de peloteros, expresa que ella es una persona abierta, que suele hacer amigas muy fácil, tratando de mantenerlas. Y este caso no ha sido la excepción, puesto que se llevan muy bien, y terminan formando parte de su familia.

¿Qué sueles hacer cuando Francisco está practicando o jugando? Durante la temporada en los Estados Unidos, siempre viajamos juntos. A pesar de los muchos restaurantes que hay, siempre termino siendo su chef personal, solo que en la última temporada debido a la pandemia, no pudimos viajar en familia.

¿Cuál ha sido el momento que los ha marcado como pareja? Cada campeonato tiene un sabor diferente; creo que la madurez que vamos adquiriendo con el tiempo nos permite visualizar cada evento de forma distinta.

Pero disfruté mucho el Clásico Mundial de Béisbol, porque estaba con mi suegro y fue invicto, algo nunca antes visto. Y claro, esta corona #22 no solo fue la victoria de Las Águilas ni del equipo, sino de todo un país.

Cada una de las victorias de Francisco significa mucho para nosotros como familia.
El ver a mi esposo arrodillado en el home plate dándole gracias a Dios tras la victoria, quedará marcado por siempre en mi corazón y en el de mis hijos.

¿Qué haces cuando él llega a casa después de perder un juego? Gracias a Dios es un hombre muy maduro y no suele traer los problemas del trabajo a casa. Ahora bien, es mi trabajo como esposa y mujer sabia darle ánimo y recordarle que Dios está en control.

Que hay días buenos y hay días malos, pero que por encima de todo, aquí estamos para él.

Una mujer multifacética

Ser esposa para Jessica Comprés es un deleite, porque cada día trata de ser esa mujer idónea, y como madre le enorgullece ser el mejor ejemplo para sus hijos Francisco, Wilfredo y Summer.

Pero también hay algo apasionante para ella y es ser emprendedora, pues hace lo que ama: cocinar. Y de esa pasión surgió su proyecto: “Green Kitchen”. Conocimientos que adquirió al estudiar Arte Culinario en la universidad Le Cordon Bleu, en Miami.

Todo comenzó cuando hace unos años emprendió “Bon Appetit”, con el que se dedicaba a hacer platos por pedido, pero tuvo que dejar ese sueño inconcluso debido a los constantes viajes y a su segundo embarazo.

Pero eso fue un impulso para volver comenzar con más fuerza, y como dicen que de lo malo se sacan cosas buenas, producto de esta pandemia creó “Green Kitchen”.

“Debo admitir que la influencia de los amantes de la comida de “Bon Appetit” me impulsó a continuar con mi proyecto, pero esta vez con una visión más enfocada y organizada”.

Afirma con determinación que durante las crisis “pueden nacer cosas maravillosas siempre y cuando te enfoques en ver el lado positivo”.

Otra razón de ser para este negocio de comida que tanto ama, es que al estar sin Francisco y sin ayuda doméstica cuando comenzó la pandemia, se enfocó en ser la chef personal de sus hijos, y ahí pudo ver en ellos lo mismo que veía en su madre cuando le cocinaba a su padre.

“Sus ojitos se deslumbraban al probar mis platos y ellos disfrutaban prepararlos conmigo, en especial Summer, mi pequeña, que con su sonrisa cautivaba el mejor de los sabores”, dice emocionada.

Ella apenas con dos años le gusta ayudar a su mamá en la cocina.

Balance entre esposa y madre
Relata que a pesar de ser organizada, no niega que ha sido un reto con el covid, porque, mientras Francisco sale a practicar en las mañanas y los niños toman clases, le da tiempo a preparar pedidos (aunque debe de hacer alrededor de 50 pausas para supervisar, revisar a los niños durante las clases).

La hora de la comida es sagrada, ya que tratan de comer en familia, aprovechando que Frank está. Ya en las tardes “trato de dedicarles tiempo de calidad, llevarlos a sus actividades, ayudarles con sus tareas, entre otras cosas que conlleva ser mamá”.

Para ella la familia es lo más importante, y aunque su niñez quedó marcada por la pérdida inesperada de su padre Wilfredo, quien falleció en un accidente automovilístico, dice que siempre han sido unidos, pero esa muerte la hizo cuidar y valorar aún más a los que ama, y al conocer a su esposo vio la misma dinámica de unidad, por lo que encajaron súper bien y han logrado mantenerse muy unidos.

Green Kitchen

Entre los platillos que prepara Jessica están: Goat chicken dip, Orzo al pesto, Barley, que es un cereal de alto valor nutricional y que contiene más proteína de trigo y menos gluten, ideal para los vegetarianos.

También está el cielito lindo de camarones, rollitos de berenjena y queso de cabra, emparedados saludables con un toque de salsa de cilantro, así como crema de auyama. Para conocer más pueden visitar greenkitchenrd en Instagram.

“Gracias a Dios Francisco es un hombre muy maduro y por lo regular no suele traer problemas del trabajo a casa”.